Que la verdad sea dicha

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“Por la verdad murió Cristo”. Cuanta dignidad entraña esta afirmación. Cuanta falta hace tenerla presente en la acción política.

La conducta del político tiene en la verdad un principio ético. Cuando éste no actúa apegado a la verdad la relación entre la ética y la política entran en conflicto, chocan, se repelen; y es allí, donde el político deja de ser tal y se convierte en usufructuario de la política, en un mercader de la política, incluso algunos llegan a ser empresarios de la política.

La mentira tiene patas cortas”. Es ésta, otra afirmación popular, que encuentra su constatación en la evaluación que el pueblo hace del diario accionar del político.

Verdad y mentira son dos conductas que se niegan una a la otra. Por mucho que se intente matizarlas, darle vueltas, no existe ninguna posibilidad lógica que permita hacerlas encontrar.

No es el caso de “ellos” y “nosotros” que, aunque son contrarios, esa contrariedad no es una confrontación entre “amigos y enemigos”, sino una confrontación agónica, entre adversarios. Mientras que, en la confrontación verdad-mentira, estamos en presencia de una confrontación antagónica. No existe ninguna posibilidad de hacer coincidir la verdad con la mentira.

Y es que, “tanto va el cántaro al agua hasta que se revienta”. Es ésta, otra afirmación popular que tiene un aserto innegable.

La política se “revienta” cuando hacemos un uso abusivo de ella. Y, hacer de la mentira una forma de conducta política es abusar de las bondades de ella.

Si algo ha caracterizado la conducta política del oposicionismo es hacer, precisamente, de la mentira su principal herramienta.

Diecisiete años tienen, mintiéndoles a los venezolanos. Diecisiete años tienen, acusando al gobierno bolivariano de todo cuanto se les ha ocurrido. Diecisiete años tienen, utilizando las más diversas formas de desestabilización golpista. Diecisiete años tienen, prometiendo cambiar el gobierno y no lo han logrado. Y sabe usted porque ha fracasado en todas sus pretensiones. Porque sus estrategias han sido implementadas teniendo la mentira como guía. Porque han recurrido al “yo no fui” como excusa para justificar su actuación.

Fieles seguidores han sido de la doctrina Bush: “quien está conmigo es mi amigo, quien no está conmigo es mi enemigo”.

Han hecho de la política un estercolero. La han degradado al máximo. Mentira y odio son los principales principios de su doctrina. Hacerse del poder como sea, su principal objetivo.

El ejemplo más evidente de esta afirmación lo tenemos en la manera como están pretendiendo desligarse de las guarimbas de éste año. Sus dirigentes en pleno estuvieron de acuerdo en promoverlas. Pero, en la medida en que los actos de violencia, ejecutados por sus huestes terroristas, se les han ido yendo del control, comienzan a atribuirse la responsabilidad de la misma unos a otros.

No logran entender que los venezolanos ya “no comen cuento”. Creen que éste no ha logrado entender lo que verdaderamente son. La prueba más palpable de la derrota de su política, será el resultado del fracaso de la convocatoria al plebiscito que hicieron para este domingo 16 de julio. Y, como se dice en términos taurinos: la estocada final, el puntillazo, será la victoria que obtendremos el próximo domingo 30, con la convocatoria a la Asamblea Constituyente.

Amarga: Como somos seguidores de los dichos populares, decimos que “es preferible solo que mal acompañado”. El golpista del 2002 y años subsiguientes, Asdrúbal Aguiar, ha anunciado que para el llamado plebiscito del próximo domingo han invitado a los expresidentes: Laura Chinchilla, de Costa Rica, quien antes de ser Presidenta, fue Ministra de Seguridad, agente de la CIA; Vicente Fox, de México, durante su mandato se expandió el narcotráfico en la Patria de Morelos; Andrés Pastrana, de Colombia, quien impidió se alcanzara la paz en esa hermana república por sus vínculos con el narcotráfico; Jorge Quiroga, de Bolivia, represor del pueblo Aymara, vinculado a los capos de la coca de esa nación del altiplano y Miguel Ángel Rodríguez, de Costa Rica, destituido como Secretario General de la OEA, acusado de corrupción. ¿Será que son sus pares?

Dulce: La Constituyente luce indetenible. Será una fiesta nacional. Los venezolanos queremos avanzar en la construcción de una nueva sociedad en donde impere la justicia social, la igualdad y la felicidad. La constituyente es la PAZ.

@HugoCabezas78

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